El jueves tocó noche de vinos por Santiago. Después de un par de semanas volví a quedar con Piny para dar una vuelta por la zona vieja. Una de las cosas buenas de venirme a vivir aquí es haber recuperado el contacto con Pinal, uno de mis mejores amigos en el instituto con quien la Universidad y otras circunstancias me llevaron a perder el contacto. Gracias a este reencuentro tuve oportunidad de conocer nuevos sitios de Santiago, como el
Paraiso Perdido con su bonito diseño, el
Abellá y sus pinchos de cocodrilo (¡!) o el
Central y sus pinchos ricos y bastante abundantes. Además revisitamos locales ya conocidos como el
Bigotes o el
Retablo.

Después de esta sesión de vinos acabamos despidiendonos a las 3, hasta el vienres de esta semana, que iremos a ver una conferencia dramatizada (sabe dios que será eso). Y despues de unas horas de sueño empezó la última jornada de trabajo de la semana, que concluiría con la visita a Madrid tan largamente esperada. Tenía la última hora de la tarde libre para poder llegar a tiermpo a coger el avión. A las 18:30 llegué al aeropuerto, y 5 minutos después ya estaba allí una chica de
Aparcamiento Lavacolla para recogerme el coche. Era la primera vez que utilizaba este servicio y resulto ser de lo más recomendable.
En Madrid ya tenía a Manu esperandome en Barajas y tras 20 minutos de Metro y 5 minutos de andar llegamos a su piso en Nuevos Ministerios, donde conocí al compañero de piso de Manu, Fon. Esta primera noche hubo fiesta/botellón en casa y luego una visita a la discoteca
Nueva Fontana, que al parecer está de moda ahora en la capital. En esta discoteca me encontré ante la abusiva situación de tener que pagar ¡12! euros por una copa, pero al menos no tuvimos que pagar entrada, ya que uno de los chicos conocía al portero. De todos modos a las 3 y media ya estábamos en casa que al día siguiente había que aprovechar para ver un poco la ciudad, y al fin y al cabo era viernes y todos habíamos tabajado ese día. En la fiesta tuve la oiportunidad de conocer a más gente de la tropa de Manu, como la guapísima Bea y el simpático Paco y sus amigos. La verdad es que tuve la oportunidad de conocer a mucha más gente, pero no me dió por ahí y me lo pasé bien igual :)

Sabado, sabadete. Despues de mucho hacer el vago, y visitar el que debe ser el mayor Corte Inglés de Madrid (y segurmanete unos de los más grandes de España), en Azca; fuímos hasta el
museo Reina Sofía, donde estuvimos dos horas, 10 minutos de ellas en un ascensor que solo se movía si había cuatro personas en él, y ni una sola más, aunque dentro cabíamos hasta 10. en fin, que despues de disfrutar de una habitación flotante, el Gran Masturbador, el Guernica y sabe Dios cuantas cosas más salimos de allí rumbo a
La Casa Encendida, de Caja Madrid; donde habia una
exposicion de Andy Warhol, con fotos sacadas por él y a él. Satisfechos con la exposición, y con una camiseta del evento nos fuímos de vuelta a casa, a dejar las cosas, y quedamos con
Dani Gallego (o el padre Gallego), al cual envío un saludillo, al igual que a su amiga Bea, con quienes compartimos la mayor parte de esa noche. Con ellos cenamos en lo que Dani llama el antro de Guzman el Bueno, y luego fuímos al
O'Neill, un buen pub irlandés de la zona de Huertas. Después de tomar una cerveza aquí nos despedimos de ellós y fuímos al encuentro de los Ex-Erasmus, en el Felicia de Eiche Garay (aún me acuerdo, increible). Con ellos quede para ir al aeropuerto a coger el avión de vuelta, la madrugada del lunes. Y aprovechando que ya habíamos quedado para un reencuentro, Manu y yo nos fuímos de allí, camino de casa en un bus nocturno.

Así llegó el domingo, día en el que dormimos mucho y fuímos a ver la zona del Palacio Real y Ópera, entramos a curiosear en el Fnac después de pasar por la Plaza Mayor y volvimos a la zona de Nuevos Ministerios para ver las estatuas de hielo que pusieron en una carpa en Azca.

Después de cenar en casa de Manu me despedí y fui hasta Sol, donde había quedado con los erasmus. Al final pase toda la noche despierto con Guille, Lola, Manu, Chema y Dani. Fuímos a un par de pubs irlandeses, el segundo de ellos el O'Neill (donde estuvimos el día antes con Dani) y allí Chema aprovechó para pedir curro. A ver que tal le va. A las 4 y media pusimos rumbo al aeropuerto Dani, Yago, Anna y yo. Así fue como finalmente llegué a Santiago y los de Aparcamiento Lavacolla cumplieron y me trajeron mi coche para volver a casa con tiempo justo de ducharme, desayunar e ir al trabajo.

P.D.: llevo escribiendo esta entrada del blog desde el viernes 23 de noviembre y la publico el sabado 1 de diciembre. Tarde y mal, pero ya está terminada :)
Entrada del blog de Dani con fotos de las estatuas de hielo y comentario de la visita